Escrito por Agustín Bravo.
Aprender inglés se vuelve más sencillo cuando todo parece ser problemático para los demás. En épocas de dificultad vienen siempre oportunidades para el que las sabe aprovechar, y el inglés no es la excepción. En seguida hay algunas ideas de cómo salir beneficiado.

Con la situación actual, la ley de la oferta y la demanda entrará en juego rápidamente. Ahora habrá más oferta, y menos demanda. Eso te da acceso a las mejores opciones para aprender el idioma.
Invierte tu dinero sólo en las mejores opciones.
Las mejores inversiones no son las más baratas, sino las que te dan más por tu dinero. De hecho no requieres dinero para conseguir material, en internet hay lo que quieras y es gratuito. Entonces busca material, cursos, seminarios, grupos de estudio y lugares donde te ofrezcan más de lo que vas a pagar. Especialmente enfócate en los que te van a permitir desarrollar habilidades que se queden contigo el resto de tu vida. Eso es algo redituable... inviertes una vez y le sacas provecho por el resto de tu vida.
Con mayor oferta, todos los materiales empezarán a tener promociones y ofertas. Averigua bien antes de comprar y compara lo que te cobran contra lo que te dan. No basta comparar el precio, puede ser que algo muy barato sea a la larga muy caro. Evalúa el beneficio por cada centavo que inviertas, podrías tener acceso a material e información que antes era mucho más costosa.
Busca complementos de alto valor para estudiar.
Enfócate en encontrar materiales que tengan uso en la mayoría de los contextos en los que tú vas a utilizar el idioma. Piensa que tan útil sería tener un auto de Fórmula 1 en la ciudad de México... No mucho, pues no sería nada funcional. La información también es funcional sólo cuando se utiliza en el contexto correcto. ¿De qué te serviría que te hicieran aprenderte términos médicos, nombres de utensilios de cocina, partes de un automóvil, si tú solo quisieras ir de vacaciones?
Haz que los complementos de estudio que utilizas, te sirvan en los contextos que quieres.
Toma responsabilidad por tu aprendizaje.
Por bueno que sea, ningún maestro podrá aprender por ti. Nadie podrá hablar por ti el idioma, ni nadie podrá meterse en tu cabeza cada día para encender el interruptor mágico que hace que de la noche a la mañana hables inglés. Todo proceso de aprendizaje requiere que tú tengas la motivación de hacerlo, y que te tomes el tiempo para lograrlo. No tiene que ser difícil, al contrario, si te motivas a hacerlo lo harás porque tú quieres, y entonces el logro será mérito tuyo y de nadie más.
Busca apoyo con personas que quieran aprender el idioma.
Muchas personas dejarán de pagar clases, así que habrá quienes estén dispuestos a ayudarse en el estudio. Encuentra grupos de personas que quieran ir a divertirse un rato platicando, no importa que tengan "mal inglés". Eso de que aprenderán cosas incorrectas es un mito... te familiarizarás con el idioma - que es lo más importante - y poco a poco en películas y programas irás afinando lo que es necesario.
Y no dejes que tu entusiasmo decaiga. Hazte a la idea de que tendrás que preguntarle a 100 personas para que 10 te digan que si, y solo una realmente lo haga.
Decídete a aprender pase lo que pase.
Sal todos los días decidido a practicar y aprender algo del lenguaje aunque otros te quieran desanimar. Con una palabra nueva que aprendas cada día, en un año podrías comunicarte bastante bien y piénsalo... ¡¡¡Es sólo una insignificante palabra al día!!!
Cuando hay dificultades, la gente tiende a esconderse y refugiarse. Pero no se dan cuenta de que afuera hay un cúmulo de oportunidades. Sal y aprovéchalas. Sé de esas personas que parece que no se enteraron de que hay una "crisis" y eso dificulta las cosas.
Descubre el potencial que hay en ti, y aprende inglés pase lo que pase.