Escrito por Agustín Bravo.
Próximamente vamos a tener el Seminario en Una Semana, y es interesante escuchar los comentarios de personas que nos dicen cosas como "He tomado siete cursos y aún no puedo hablar inglés".
Pensé un poco sobre las tradicionales estrategias de aprendizaje - generalmente muy ineficientes - y sobre cómo alrededor de ellas hay otras estrategias de sabotaje que impiden que logremos nuestro objetivo. Es momento de tener compasión por la persona más importante en tu vida: Tú. Porque haber aprendido esas estrategias simplemente quiere decir que tu cerebro obtiene capacidades enormes para aprender, incluso cuando se trata de limitarte a ti mismo.
Generalmente hemos encontrado que la gente que ha estudiado inglés como quiere aprenderlo y por algún motivo no lo logra, la persona más común es simplemente que no se sienten bien a la hora de aprenderlo y a la hora de hablarlo. En otros artículos ya he mencionado y no me canso de repetir que lo más importante en el aprendizaje es que te sientas bien. La explicación de esto tiene origen fisiológico y tomaría varias páginas, por lo que no me meteré en eso. Pero créeme que las cosas fluyen mucho mejor cuando te empiezas a sentir bien. Entonces, la pregunta es realmente ¿Cómo puedo empezar a sentirme bien al hablar el idioma?
Recuerdo ahora el ejercicio de la paradoja de la intención, utilizado algunas veces en logoterapia, y consiste en ir y deliberadamente provocar la situación que te impide lograr lo que quieres. Aquí ocurren cosas muy interesantes:
- Cuando realizase intencionalmente aquello que no quieres que suceda, entonces "paradójicamente" ya no es algo que no quieres sino algo que sí quieres que suceda. Ocurre un cambio químico en tu mente que hace que después será imposible que te sientas mal cuando esto vuelva a ocurrir. Si lo transportas al inglés y a los idiomas, entonces vas a entender que cuando te propongo que vayas y cometas errores intencionales al hablar, entonces se volverá divertido y empezarás a fluir de una manera muy indiferente.
- A la hora que fluyes debido a la paradoja de querer cometer errores empiezas a generar un sistema de motivación que se retroalimenta y caes en una situación que en PNL llamamos "doble vínculo terapéutico", que quiere decir que no hay salida y no importa lo que hagas, tendrás éxito: si te equivocas, entonces cumpliste el objetivo que tenías de equivocarse intencionalmente, y si no te equivocas entonces cumpliste el otro objetivo que tenías y que era hablar el idioma con mayor precisión y más fluidamente.
Mi propuesta es, entonces, que te pongas metas interesantes y chistosas como cometer 10 errores de gramática u olvidar 10 palabras durante un día. Fácil ¿Cierto? No importa lo que contestes, has caído en un doble vínculo y tuviste éxito.

Si aún no has entendido como funciona esto, no importa. A veces buscamos explicaciones teóricas en lo que hacemos y olvidamos que no es tan importante que sepamos cómo funcionan las cosas sino saber utilizarlas. Por ejemplo: utilizas muchas cosas como tu automóvil, pero probablemente no tienes idea de cómo funciona, utilizas un tostador en tu casa, una televisión, un radio, o un teléfono móvil y probablemente no sabes lo que tiene adentro ni como funciona en su interior. Lo más importante es que los sabes utilizar.
Cada día que pase puedes incrementar las metas del ejercicio de la paradoja de la intención aplicada al inglés y buscar que tres personas te digan algo como "que mal hablas inglés", y al día siguiente buscar platicar en inglés y que cinco personas te digan "no te entiendo nada"... Tu imaginación es el límite aquí - pero realmente el límite es inalcanzable, pues rápidamente caerás en lo paradójico que es y empezarás a fluir en el inglés. Tu cerebro entenderá de qué se trata y empezarás aprender y a avanzar rápidamente en el manejo del idioma.
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